lunes 9 de noviembre de 2009

EL CRUCIFIJO Y LOS DERECHOS HUMANOS

Como a estas alturas ya saben el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha declarado que la presencia de los crucifijos en las aulas es "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y de la libertad de religión de los alumnos". La sentencia responde al recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en 2002 había pedido al instituto estatal italiano en el que estudiaban sus dos hijos que quitara los crucifijos de las clases. La corte europea de los derechos del hombre ha declarado la costumbre italiana de exponer un crucifijo en las aulas de las escuelas públicas como una violación de los derechos fundamentales. Tal y como informa La Vanguardia el Ejecutivo italiano ya ha anunciado que recurrirá la sentencia. Por todo ello no está de más recordar algunos de los argumentos de un antiguo artículo que ya publicamos en este blog sobre la presencia del crucifijo en las escuelas de personas poco o nada sospechosas de confesionalidad. Lo dejó por escrito Miguel de Unamuno en los años treinta cuando se planteó por decreto lo mismo en plena República: "La presencia del Crucifijo en las escuelas no ofende a ningún sentimiento ni aún al de los racionalistas y ateos; y el quitarlo ofende al sentimiento popular hasta el de los que carecen de creencias confesionales. ¿Qué se va a poner donde estaba el tradicional Cristo agonizante? ¿Una hoz y un martillo? ¿Un compás y una escuadra? O ¿qué otro emblema confesional? Porque hay que decirlo claro y de ello tendremos que ocuparnos: la campaña es de origen confesional. Claro que de confesión anticatólica y anticristiana. Porque lo de la neutralidad es una engañifa". En el año 2006 el Consejo de Estado italiano ya se pronuncio sobre esta misma cuestión asegurando que su presencia en las aulas no era contraria a la laicidad y apelando además a su raíz y significado civil: "en Italia, el crucifijo es apto para expresar –en clave simbólica, desde luego, pero de modo adecuado– el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana". Siempre que se habla de este asunto me acuerdo del impactante artículo que redactó la escritora italiana Natalia Ginzburg en el diario L´Unitá, órgano oficial del partido comunista italiano, en 1988: “El crucifijo no genera ninguna discriminación. No habla. Es la imagen de la revolución cristiana que ha difundido por el mundo la idea de igualdad entre los hombres, hasta entondes desconocida. La revolución cristiana ha cambiado el mundo. ¿Queremos tal vez negar que ha cambiado el mundo? Para los no católicos, el crucifijo puede ser simplemente la imagen de uno que ha sido vendido, traicionado, torturado y muerto en la cruz por amor de Dios y del prójimo. Quien es ateo cancela la idea de Dios, pero conserva la idea del prójimo. Cristo representa a todos porque nadie había dicho nunca que todos los hombres son iguales y todos hermanos”. Sólo la obsesión laicista y el odio a todo lo que tenga que ver con lo trascendente puede explicar esta fiebre para descolgar de la sociedad actual cualquier símbolo religioso que se precie. Buen momento para recordar las palabras del también agnóstico y socialista español, profesor Tierno Galván, quien respondía así a los que le criticaban por no quitar el crucifijo de su despacho de alcalde de Madrid en su toma de posesión: "Claro que no lo pienso quitar –aseguraba el viejo profesor- porque este crucifijo es el símbolo más universal del amor y la misericordia sin límites, que es mucho más aún que la mera tolerancia". Conste que ninguno de los argumentos empleados en este artículo para defender la presencia de los crucifijos en las escuelas proviene de personas e instituciones puramente católicas. Todo muy aconfesional y muy laico. Eso sí, políticamente incorrecto.

sábado 7 de noviembre de 2009

MENSAJES DE ELENA DESDE EL CIELO

La historia de Elena Desserich la hemos conocido a través de uno de los míticos informativos de la televisión norteamericana, el "Good Morning America". En España ha corrido por internet como la pólvora. Elena era una guapa niña de cinco años a la que diagnosticaron un inoperable cáncer cerebral. Durante sus útimos 255 días de vida se dedicó a dibujar y escribir mensajes y notas de cariño secretas para sus padres y su hermana Gracie. Después, sin que ellos lo supieran, las escondió en los lugares más recónditos de la casa para que, con el paso de tiempo, las descubrieran cuando ella ya estuviera en el cielo: en una vieja maleta, la carátula de un cd, el cajón del cuarto de juegos, una mochila, el fondo de una anticuada vajilla... Sus progenitores tuvieron tiempo de explicarle en qué consistía su enfermedad y cómo, cada día de más, había que vivirlo como un auténtico regalo del cielo. Así pudo hacer una lista con todas las cosas que quería hacer: esquí acuático, conducir un coche, pintar, escribir y hasta bailar con su padre un último vals... y la verdad es que casi todas las pudo ir cumpliendo, poco a poco. A pesar de la paulatina pérdida de movilidad y su limitación personal Elena dejó cientos de papeles escondidos en toda la casa para su familia. Así lo recuerda su madre: "Al cabo de unos meses estábamos moviendo unas cajas olvidadas y entre algunos libros se desprendió una nota. Cada vez que encuentro y leo uno de sus mensajes es como si sintiera un abrazo de mi pequeña". Elena murió en agosto de 2007. Ahora sus padres han publicado un libro recopilatorio con la mayoría de los dibujos y mensajes llamado: "Notes Left Behind" ("Notas dejadas para después"). La recaudación económica que se obtenga de la venta en todo el mundo se va a destinar íntegramente a la lucha contra el cáncer infantil. También lo pueden comprar aquí.

viernes 6 de noviembre de 2009

SACERDOTE: SIGUE TU CAMINO

Ya que estamos sumergidos de lleno en el "Año sacerdotal" vamos a recordar un fragmento de una película típicamente hollywoodiense en la que el gran cantante y actor Bing Crosby interpreta a un sacerdote netamente católico. Tal y como se reseña en gudnius también hubo un tiempo en el que los sacerdotes que salían en las películas más exitosas no eran retratados exclusivamente, como pasa hoy en día, como tipos siniestros, borrachos, depravados o freakys. Eran gente ejemplar, simpática, alegre, humanamente atractiva, encarnaban un modo de vivir positivo y esperanzado y se acercaban bastante más a la realidad de lo que es y significa el ministerio sacerdotal. La escena que van a ver pertenece a “Going My Way”, dirigida en 1944 por Leo McCarey. Tanto él como Crosby nunca tuvieron el más mínimo problema en ser reconocidos o catalogados como felizmente católicos. Todo lo contrario. “Siguiendo mi camino” fue la película más taquillera de 1944. Obtuvo 7 óscars, incluyendo el de mejor película, mejor director, mejor actor y mejor canción por la célebre "Swinging on a Star". El propio Bing Crosby fue a Roma a proyectar la cinta al Papa Pío XII. Todo un clásico del cine.

jueves 5 de noviembre de 2009

EL BRAVAL SIN AYUDAS DEL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Interesante artículo de Enric González en El País sobre la negativa de ayudas del Ayuntamiento de Barcelona a Braval, una iniciativa del Opus Dei en el barrio de El Raval para integrar a niños y jóvenes españoles y extranjeros. No es que sea un dineral, apenas 3.000 euros frente a los 8.000 que pagan al consistorio por las instalaciones, pero sí es escandaloso el motivo esgrimido: el Ayuntamiento les ha denegado la subvención porque sólo trabajan con chicos. Ideología barata que, una vez más, choca con el sentido común. Dice entre otras muchas cosas interesantes el nada sospechoso de carca o ultra González: "Vale la pena visitar las instalaciones de Braval, fundada en 2002 en la calle de la Cera, para ver el Raval desde abajo, desde el punto de vista de los niños. Tiene sus símbolos cristianos, su capilla y su placa dedicada a Escrivá de Balaguer, pero el barullo (las idas y venidas de los chavales, la limpieza de las camisetas deportivas, la manutención de los ordenadores) y la mezcla (chicos procedentes de 30 países, con 10 idiomas distintos y nueve religiones, sin contar con los no religiosos) generan un cierto ecumenismo. En cualquier caso, el objetivo de Braval no consiste en salvar almas, sino en resolver urgencias muy concretas y materiales. Su director, Pep Masabeu, un tipo tremendamente pesado cuando se trata de conseguir cosas para sus chavales (casi 250 este ejercicio), es pedagogo. ¿Sus máximos orgullos? Que seis de sus críos hayan llegado ya a la Universidad, que una cincuentena hayan encontrado trabajo regular, que varios de ellos se hayan convertido a su vez en voluntarios para ayudar a los que están llegando. En el Bronx neoyorquino existe un centro similar, el Crotona, también del Opus. Lo visité hace unos años. Pregunté a un voluntario (numerario del Opus Dei) si los chicos, de entre 10 y 18 años, tenían que ir a misa. "¿Misa? Mi trabajo consiste ahora mismo en evitar que ese cabronazo de ahí (y señaló con una sonrisa a un chavalín que tendría 11 o 12) acabe robando en las iglesias pistola en mano, e intentaré que estudie y se imponga un mínimo de autodisciplina; a partir de ahí, él sabrá". La idea viene a ser ésa".

lunes 2 de noviembre de 2009

MANIPULACIÓN SOBRE LAS CLARISAS DE LERMA

Este domingo el diario El País llevaba en las páginas de su dominical un extenso reportaje sobre el convento de las clarisas de Lerma y sus florecientes y numerosas vocaciones bajo el título de "El milagro de Sor Verónica", en referencia a la superiora de esta comunidad Verónica Berzosa, hermana del obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa. A pesar de la impresionante historia que cuenta y los datos que aporta sobre uno de los conventos de clausura más vigorosos de Europa, tal y como apunta hoy en su blog Javier Fumero, la información también tiene enfoques, tópicos, adjetivos y juicios bastante matizables. Tanto es así que el gran Toni Piqué en su blog Paper Papers habla de "Periodismo de sospecha". Les recomendamos la lectura íntegra del post del periodista catalán. No le falta razón: "Este periodismo suspicaz deja indefectiblemente al lector con la mosca tras la oreja. Acaba pensando que hasta lo más recto o noble refleja una postura torcida disfrazada de integridad (“Ojo con ella”).
Ciertamente, estas monjas son una diana clásica: siguen la ortodoxia católica y no encajan en el prejuicio: no son caraduras, hipócritas, encubridoras, iluminadas o pederastas. “Son urbanas y con estudios. Ninguna es inmigrante”, explica el reportaje. ¿Molestan el monasterio y sus monjas al autor del reportaje o a El País? Porque las trata como versión moderna y católica de las Brujas de Salem. ¿Es eso lo que pretende o sólo lo parece? A los periodistas de la sospecha le cuesta aceptar la rectitud o el esfuerzo por comportarse bien. Les parece imposible. Dice de ellos un amigo: imaginan el mal antes que nada, lo presuponen sin prueba alguna. Y cita a un clásico: Cuando descubren claramente el bien, escudriñan para examinar si hay además algún mal oculto. Lástima".

MERYL STREEP: ENGANCHADA A LA FAMILIA

Aprovechando la promoción de su última película, Julie & Julia, el dominical XL Semanal entrevista en París a la actriz Meryl Streep. Interpreta a Julia Child una mujer que a finales de los años 40 pasó de ser la simple acompañante de un diplomático a un fenómeno de masas gracias a un libro y un programa de televisión que revolucionó la cocina americana. Su historia real se retrata en esta película en paralelo con la de una blogger treintañera que vive en Queens (vea aquí el trailer). Es una de las actrices más laureadas de la historia: dos Oscar y 15 nominaciones, seis Globos de Oro, dos premios del Sindicato de Actores, mejor actriz en Cannes... A sus 60 años, esta hija de una artista y un farmacéutico presbiterianos de Nueva Jersey, madre de cuatro hijos, casada desde hace 31 años con el escultor Don Gummer, contradice esa ley no escrita que relega a las actrices a un segundo plano pasados los 50. Asegura que está enganchada a su familia y cuenta cuál es su secreto para el éxito matrimonial: "Buena voluntad, estar dispuesto a ceder y... mantener la boca cerrada de vez en cuando. No hay una hoja de ruta para tener una familia unida: siempre hay una enorme negociación". Streep tiene la suerte de estar casada con un artista como ella y por eso cree que es importante elegir bien a la persona con la que vas a poner en marcha un proyecto familiar: "Mi marido entiende la obligación de crear cosas. Con alguien que tuviera un trabajo fijo, creo que habría sido más difícil traducir los impulsos creadores y la necesidad de satisfacerlos... yo creo que hay tener a tu lado a alguien que sea como un socio que comparte lo que valoras en la vida". A Meryl no le da miedo hacerse mayor: "Envejecer es parte de la existencia, la vida es algo precioso. Cuando pierdes a seres queridos, comprendes que cada día es un regalo y hay que disfrutar de él". Lo ha experimentado en sus propias carnes. Su primer marido el actor John Cazale falleció de un cáncer de huesos: "Me enteré de lo que realmente es importante. He descubierto lo que es verdad y lo que es estúpido y sin sentido y no merece la pena seguir". Un último consejo: "El éxito en la vida depende de tu optimismo. ¡Protege tu sentido del humor".

domingo 1 de noviembre de 2009

LA VIDA ES UNA FANTÁSTICA AVENTURA

Uno nunca puede saber dónde se va a encontrar la próxima historia para el blog. Mientras esperaba mi turno en la peluquería cayó en mis manos una revista en la que pude leer una curiosa entrevista a un reputado experto en guión cinematográfico. Se llama Antonio Sánchez Escalonilla, es profesor en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y acaba de sacar al mercado un interesante manual llamado "Fantasía de aventuras" publicado por la prestigiosa editorial Ariel. Partimos de la base de que todos deberíamos vivir nuestra vida como el más interesante guión cinematográfico escrito hasta el momento. Le preguntan porqué nos gustan tanto las películas fantásticas y de aventuras: "La aventura nos adentra en un mundo desconocido y nos obliga a ser exploradores. La exploración, el viaje, nos rejuvenece porque mantiene vivos los sentimientos adolescentes de apertura al mundo, cuando el riesgo y la audacia nos enseñan a dar lo mejor de nosotros mismos. Gente tan seria y rigurosa -catedráticos en Oxford o Cambridge- como Tolkien o Lewis descubrieron que el mejor formato para hablar de las cuestiones más trascendentes y dramáticas era el cuento de hadas que tiene su acabada expresión moderna en Peter Pan". En un mundo como el nuestro, donde todo parece estar previsto, Sánchez Escalonilla defiende la necesidad de llenar nuestras vidas de lo que a mi siempre me ha gustado llamar visión épica: "La fantasía de aventuras nos recuerda que nuestro mundo ordinario es mucho más extraordinario de lo que creemos. En el momento en el que nos acostumbramos a nuestra vida, hemos perdido la batalla. Damos lo mejor de nosotros mismos cuando descubrimos una exploración, un proyecto, un viaje, detrás de las cosas más ordinarias que nos suceden. La fantasía de aventuras enfrenta al lector con sus propias sombras, ayuda al lector y al espectador a hacerse preguntas sobre su propia vida. A elegir entre vivirla como una aventura o como algo rutinario, gris y vacío".